sábado, 16 de enero de 2016

Paradoja

Un cielo denso y negro
Presagia una lluvia de penas
El sol que brilla es un espejismo
Y la realidad más dura que las pesadillas
Busco un lazarillo, una mano amiga
Un corazón que lata junto al mío
Una vida que transcurra sin fatigas

Un cielo denso y negro
Oculta ahora un sol de falsedades
Y en su tenebrismo encuentro
La sombra que me protege
De las tempestades
En el cielo hay un infierno, y viceversa
Un oasis de infortunios
El tormento previo al refugio del oasis

Es la juventud:
Turbación, sueño e ilusión
Es la dolencia
Hija del castigo divino del Génesis
La bien llamada adolescencia

Este poema (dudo mucho al catalogar como poemas algunos de mis escritos), es uno de varios que han surgido mientras escribo mis cuentos o novelas. Habla de la juventud, de la turbulencia que es la adolescencia, una perpetua contrariedad entre mente y corazón, una rotunda paradoja.